lunes, 11 de julio de 2011

Cometa

Esto se siente tan inestable, son pequeños mareos, como cuando subes a un columpio y te balanceas.

Cuando era pequeña eso me agradaba, era una sensación extraña de no tocar el piso, pero saber que estaba ahí, porque temía a caer en cualquier momento...pero en ese entonces siempre estaba mi papá para levantarme y decirme que no importa que me cayera, lo que importa es que me ponga de pie y vuelva a subir al columpio sin temer a otra caída. Cuanto sabe él, cuanto me ayudó desde muy pequeña, y hoy...hoy no lo veo, varios kilómetros nos separan y el frío debe de estar congelando sus manitos y yo no puedo estar ahí con él para abrazarlo, darle un beso y hacerlo reír.
En cambio estoy aquí, bajo las tapas, pero con mucho frío dentro...con mucho frío y confusión.

Quisiera que me aclarara tantas cosas, tantas palabras, tus miradas, tu frío y más tu calor.
El poder de causarme vértigo, de elevarme y sostenerme para luego ir dejándome caer lentamente y cuando voy a tocar el suelo me vuelves a elevar.
Me siento tu cometa.
Y no quiero serlo.-

No hay comentarios:

Publicar un comentario