martes, 5 de julio de 2011

Nunca la lluvia había tenido tantos sabores...nunca me había acompañado con tantas sensaciones y emociones.
Y esta noche ha sido larga, me he despedido dos veces y aún no puedo partir, pero el agua que cae es tan armónica que su sonido me invita a dormir, pero tú tienes el efecto contrario.

Ahora escuchas su sonido, se apaga lentamente pero no se va....
Ahora escuchas su sonido, se marcha y deja atrás a unas pequeñas gotas que se han extraviado y rompen el compás.
Ojalá que lloviera un poco de coherencia, toque mi ventana y tu puerta.
Se marchó...espero que vuelva.-

No hay comentarios:

Publicar un comentario