domingo, 1 de enero de 2012

Primeros Auxilios para la Memoria

¨El olvido está tan lleno de memoria que a veces no caben las remembranzas y hay que tirar rencores por la borda¨. Mario Benedetti.

La saturación de la memoria pide una limpieza de malos momentos. La necesidad de hacer más higiénico el sistema de los recuerdos, algo saludable y no un posible foco infeccioso de sentimientos en necrosis que están en busca de una falsa cura... como los Placebos para el Alma que se idean día a tras día en la mente.
Limpiar las heridas aún abiertas y bañarlas con sueros coloridos...y claro que se debe procurar no sacar cicatrices, por más que éstas no sean del todo estéticas para la razón. Las cicatrices son nuestras aliadas, por mucho que no nos agrade tenerlas, sabemos que en el fondo de los hechos ellas vinieron a ayudarnos a contener hemorragias de dolor que fueron imposibles o muy difíciles de parar con presiones.

Cubrir las heridas de la memoria sentimental con sentimientos limpios, como si se tratase de apósitos debidamente esterilizados, es un tanto difícil, pero el que sepa amar de verdad y tenga las intenciones de sanar no tendrá mayor problema con este paso. Mas se debe tener cuidado y no dejar entrar ni la más mínima partícula de tristeza y desamor en nuestra herida, la hemorragia podría ser incontenible por mucho tiempo y se dañaría la futura cicatriz, por eso es mejor esperar a que salgan las impurezas y no quitarlas (ni por arrastre), pero cuando éstas estén fuera no las deseche completamente, sepa usted que éstas se guardan en un frasco pequeño perfectamente sellado, (para que se compriman, no escapen ni se vuelvan a hacer presentes) y éste a su vez se debe rotular con lo siguiente: ¨No olvidar las enseñanzas que éstas fracciones de mi vida me han entregado¨. Así le daremos valor y sentido a lo vivido.

Recuerde que si su memoria ha sido muy dañada nunca es malo aceptar ayuda de un auxiliador con linda sonrisa y buenas intenciones. Recurra a un centro asistencial, de seguro encontrará alguna persona con un cálido abrazo, de esos de verdad, no un simple placebo. 

[Intente no llenar la memora con desamores y evite tanto ajetreo, vaya directo a la asistencia en caso de emergencia.] 

1 comentario:

  1. Este es mi frasquito, y si lo escribí para ti, en algún momento.

    Anafora

    De mi primera relación, aprendí que el amor carnal no lleva a nada,
    De mis primeros amigos a aprendí la dicha de no ser diferente,
    De mis mejores amigos aprendí a tomar mis propias decisiones,
    Porque los malos hábitos se pegan, y la perversidad se paga con sangre,
    Del escándalo aprendí a cuidar mi imagen frente a los demás,
    De mis padres aprendí que el amor muere,
    De mis compañeros aprendí a elegir cada palabra, pues todo era tergiversable,
    De mi inquietud aprendí a vivir en paz, De la desesperación aprendí que la soledad…
    Es un plato que comemos en una gran mesa en familia.
    Del dinero aprendí que la felicidad es comprada.
    De la escasez aprendí que el hambre no te hace flaco pero te castiga,
    De mi guitarra aprendí que ni las notas pueden expresar lo que no se siente,
    De ti… de ti aprendí que hay cosas que aun me hacen sonreír, gracias.

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