Vuelvo a casa vuelvo a...mi.
Es mi expresión que cambia, es mi piel con lunares y mis luces compañeras.
Me dibujo tantas veces, pero siempre empleo los mismos trazos, delgados y efímeros como mi cuerpo.
Mi Alma está golpeando mi pecho, está inquieta de tanto sentir.
Mis manos juegan solas, pero se tienen la una a la otra, se entrelazan los dedos, se tocan.
Son mis ojos deseosos de nuevos lugares, y son mis ojos mi puerta.
Mi boca la ventana.
Mi pelo ya no abriga mi espalda, pero la vida y el viento me abrazan como nunca.
Me compongo y descompongo, muevo piezas y me armo.
Sólo me hace falta algo.
Un lugar donde recostarme, una piel para abrigarme, otras puertas que mirar, una ventana que besar, unas manos amigas, unas luces danzantes.
Un Alma compañera.

No hay comentarios:
Publicar un comentario