2013 fue lo que pensé el 2012, un año de cambios. Pero al parecer no decreté que esos cambios fuesen buenos en todo aspecto. Pero está bien, no se puede tener todo lo que se quiere en la vida.
Tuve amor, desamor, alegría, tristeza, rabia, quietud, salud, enfermedad, accidente, recuperación, soledad, compañía, me esforcé, disfruté, reí, logré mis objetivos en los estudios, fui leal a mis principios, entregué lo mejor que pude, me cansé de entregar, dudé, tomé decisiones, lloré, me sentí llena y vacía, me volví a llenar, tuve días hermosos, tuve días fríos y tristes, extrañé, soñé, me ilusioné y desilusioné, conocí a personas que valen, me alejé de personas que valen y que no, tuve y no tuve...Me conocí mejor a mi y conocí a quienes me rodean, desconocí también. Aprendí. Crecí. (Me creció el pelo, lo corté, volvió a crecer y lo corté más.)
No sé si fue el año más equilibrado de mi corta vida, pero puedo decir que sentí como nunca lo bueno y lo malo que la Vida me trajo.
De este 2014 espero...no, no espero, quiero que sea mejor (en cada aspecto de mi vida y en la de los seres que quiero). E intentaré como siempre dar lo mejor para ello.
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