Estado neutral.
Sí, neutral. Es ese estado en que no estás bien, pero tampoco estás mal. Pero siempre podrías estar mejor o más mal, como en todo.
Es un punto en el que no avanzas ni retrocedes, sólo estás, ahí, ¨esperando¨ algo, esperar no es malo cuando no sabes lo que es, esperar es malo cuando se trata de algo objetivo, ahí si no se cumple lo que esperabas surge una especie de desilusión, frustración y muchas otras cosas de las que no quiero escribir.
Sólo estás mmm...no sé, presente-ausente. Quisieras mirar la situación desde todas las perspectivas posibles, te quemas algunas neuronas hasta que decides dejar de pensar (no es algo fácil, pero lo intentas). Estás ahí, de pie o quizás sentado, miras lo que te rodea, intentas sentir lo que te rodea, la intención que tienen las personas que están a tu lado, extrañas a algunas que no están, incluso quisieras reemplazar a más de alguno de los que están a metros de ti por otros que están a kilómetros, o en otro espacio lejano y aún inalcanzable. Suspiras, esperas pero no sabes qué. Se cruza un pensamiento vago por la cabeza que baja hasta tu Alma, te toca. Vuelves a suspirar como intentando absorber el pensamiento-sentir que te invade, luego exhalas y sacas fuera lo que no deseas conservar.
Pero siempre queda dentro un pedacito del pensar-sentir. Que te late, que te mueve, que no te deja totalmente tranquilo.
Sorpresa, estás en un estado neutral.
Ni del todo bien, ni del todo mal. Ni para adelante ni para atrás.
Al menos estás.-
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