Tras tantos días puedo leer ese muro con lo que nos dijimos.
Eran palabras sinceras, llenas de sentimiento, de felicidad, de sensaciones nuevas que recorrían cada espacio de nuestro Ser. Sé que no me equivoco.
Fuimos lo más lindo que tuvimos por muchos días, por noches y días. Fuimos luz, pieles que se entrelazaban aunque hubiesen kilómetros de distancia. Eramos esas llamadas al despertar, esos mensajes conteniendo una parte de nuestras vidas. Eramos tardes de caminar, contemplar, reír, cantar, compartir.
Sí, te recuerdo como una de mis partes, no sé si tú lo consideres así. Pero fuiste la parte de mi historia que me enseñó lo más bonito del Universo, que me permitió vibrar de emoción desde el primer día. No sabes los recuerdos que guarda mi cabeza, mi piel, mi Alma.
Fuiste un compañero con todas sus letras. Y hoy, después de casi un año de ese mes horrible para los dos, puedo decir que fuiste, eres y serás uno de mis mejores recuerdos. Que cuando los años pasen quiero que me pregunten por ti, y poder decir lo lindo que me enseñaste y entregaste, que a pesar de todo tú y siempre tú habrás marcado mi Ser.
- Tengo tantas cosas que contarte, tantas que aprendí en este año, los lugares que visitó mi mente, las sensaciones nuevas que descubrí, los sabores que confundí por querer recordar otros, las pieles que he abrazado, el calor que he sentido, el frío en las manos, el frío aquí dentro. Las fotos, las canciones que dejaron de tener un sentido emocional por meses, las veces que me pelié con tal grupo, tal cantante. Las más de 3 veces que vi La vida de los peces y encontré algo nuevo. Las muchas cosas que hice y dejé de hacer.
Quisiera que algún día la casualidad sea verdad y la Vida sea Vida, y nos haga chocar en un planeta. A ver si detenemos el tiempo, nos sentamos, conversamos, nos miramos, nos paramos, y seguimos.
Gracias.-