domingo, 1 de diciembre de 2013

Callar la mente.

Mi mente no ha querido callar este día, fue como una lluvia de palabras, recuerdos, imágenes, sentir.
Fue mirar como atardecía en las calles que alguna vez caminé paralela a sus pasos. Fue escuchar canciones y risas a lo lejos. Fue ver como las luces se apoderaban de la ciudad y mis ojos sentían el efecto polilla que siempre los caracterizó. El querer ver el brillo en el cielo aunque estuviese oscuro y frío, porque siempre habían luces para nosotros. 

Hoy siento cosas distintas, pero siento. Al menos eso está bien, el no haberme vuelto indolente a las situaciones...Por momentos creí que nada me importaba, que todo iba viento en popa como dicen, el tiempo iba rápido como siempre, el reloj nunca para cuando uno quiere.
Pero hoy me detuve, se detuvo. Comencé a mirar las luces a lo lejos, eran las mismas y lo único que había cambiado era mi forma de mirarlas. Mi forma de sentirlas.

Creo que eso es ¨normal¨, pero yo no quiero ser normal siempre.-

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