sábado, 23 de noviembre de 2013

Alma mía

Siempre fui el Alma que luchó silenciosamente por ti. Tuve por paciencia a una fortaleza celestial que movió las piezas de un ajedrez de olas tempestuosas.

Pero el Alma mía tan segura de su poder no pudo contra una ola de sentimientos, y es que nunca aprendió a nadar en inseguridades. 
Pero créeme que guardo cada fragmento, los tuyos y los míos Amor del Alma mía, por si quieres algún día despertarme y unirlos juntos al amanecer.

Vivimos en la mitad de la nada corazón, mañana nadie nos recordará como nosotros mismos. Seremos tan extranjeros en nuestro propio sentir. Ni nuestros ojos serán los mismos, ni nuestra piel sentirá igual. 

Hoy sólo queda esparcirnos en las galaxias marinas, tan perdidos en la fragilidad.
Y a ver si al final de este Universo azul hay una ola en donde nuestras Almas se vuelvan a encantar.

Giraremos Alma mía, en mitad de la nada, buscando nuestra luz en cada orilla del mar.-








Que irónico, ganarse el disco con la música que de algún modo acompaño pasos durante estos años. La música que escuchaba cuando los días eran fríos, y el calor del cuerpo no estaba a mi lado.-

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