El calor no me deja escribir como quiero. No es que no tenga qué escribir, de hecho he pensado bastante, el calor me deja como en un estado de letargo sobre mi cama, sobre mi silla, me hace pensar, acompañado de esos recuerdos que vienen y van como canciones. A veces pienso que el reproductor mental de momentos de mi vida me juega bromas cada vez que creo que estoy bien.
Lo único que tengo seguro es que quiero romper con esta especie de tranquilidad efímera.
Pasajes listos, serán pocos días, pero intentaré aprovechar cada momento.-
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